En los espacios de uso más prolongado se han estudiado a fondo las distintas aberturas de la envolvente para garantizar el máximo confort y la mayor calidad espacial.
Las aberturas pertenecientes a las fachadas donde la incidencia del sol es mayor se han complementado con lamas de vidrio motorizadas, bien traslúcidas diseñadas para que en posición de control permitan el paso de cierta cantidad de luz natural pero no de radiación solar bien de vidrio tintado que, además de lo anterior, permiten la visión a través de ellas.
Las lamas son laminadas con espesor de 10 mm con el fin de resistir las condiciones más adversas y su accionamiento permite un ángulo de giro de hasta 120 grados. El sistema se instala sobre montantes de 120/160mm de acero, lacados en RAL, con una longitud de 6m para garantizar su firme sujeción.
